Blog personal de alguien que no entiende de música y sólo se dedica a amarla
viernes, 19 de diciembre de 2025
El eterno Oratorio de Navidad de Bach
lunes, 14 de abril de 2025
Oratorium Festo Paschali de Johann Sebastian Bach
Este año se cumplen 300 del nacimiento de la que, seguramente, ha sido hasta el momento la mejor obra musical escrita para conmemorar la Pascua.
Leipzig, 1 de abril de 1725, domingo de Pascua. Los fieles congregados en la iglesia de Santo Tomás escuchan este oratorio dos días después de, igual que había sucedido en 1724, escucharan la Pasión según San Juan. Está basado en la cantata profana Entfliehet, verschwindet, entweichet, ihr Sorgen BWV 249a, estrenada ese mismo año, cuya partitura se ha perdido, no así el libreto. El texto de este Oratorio de Pascua BWV 249 es probablemente de Picander, pseudónimo de Christian Friedrich Henrici, colaborador de Bach en sus cantatas escritas en Leipzig.
Pero más allá de los meros datos, que se pueden encontrar en cualquier lugar y probablemente mejor redactados que aquí, lo que ahora me interesa es proponer que nos recreemos en el aspecto festivo que recorre todo este oratorio. Muchas veces se piensa que la Semana Santa es un periodo triste del año, porque en nuestra sociedad tendemos seguramente a confundir tristeza con reflexión. Parece que cuando se es reflexivo se es también triste y aburrido. Pues bien, después del Viernes Santo viene la Vigilia del Sábado Santo y el Domingo de Pascua, momento para el que este oratorio está pensado como momento exultante en el que la contemplación y la reflexión se ven sacudidas por un sentimiento de júbilo y de vida. Eso es justamente lo que transmite este maravillosa obra.
La versión que os presento aquí es la de la Netherlands Bach Society, con Jos van Veldhoven como director. Está grabada el 23 de mayo de 2017 en una iglesia de Amsterdam, pues no nos olvidemos de que el Oratorio de Pascua fue pensado para ser escuchado en una iglesia.
Espero que nos dejemos llevar por esta extraordinaria música, fruto del genio de Johann Sebastian Bach.
miércoles, 2 de abril de 2025
Suite introspectiva para violonchelo de Bach
Las Suites para violonchelo solo BWV 1007-1012 son unas obras imprescindibles en el repertorio musical de violonchelo. No conservamos el manuscrito del autor, sino una copia realizada por su segunda esposa, Ana Magdalena, que se puede fechar en 1720-1721.
Me resulta muy difícil condensar lo que suponen estas obras para mí, palurdo musical, pero sólo puedo decir que me extasían. Al escucharlas, uno se da cuenta de que el genio de Bach hace que se obre el milagro de estar uno solo con la música; el resto del mundo desaparece y se hace visible a través del lenguaje musical.
Hay interpretaciones sublimes y memorables. incluso hay violonchelistas, como el gran Yo-Yo-Ma, que se han atrevido a interpretar las seis suites de corrido, en una misma sesión musical. No pretendo yo hacer una exposición completa de las seis suites, sino que me quiero centrar en una de ellas: la Suite nº 2 en Re menor BWV 1008 y la interpretación que presento aquí es una que a mí me gusta especialmente por su carácter intimista y la fusión que el intérprete, el estadounidense Steuart Picombe, logra entre persona e instrumento.
Es una grabación extraordinaria que tuvo lugar el 12 de febrero de 2018 en la sala vacía del Concertgebow de Amsterdam. Espero que la disfrutéis.
miércoles, 2 de febrero de 2022
Bach al piano y al órgano
A pesar de lo poquísimo que sé de música sí que me he dado cuenta de que, en general, la música barroca para teclado suena mejor en instrumentos como el órgano y el clave, que ya existían en la época, que al piano. Pero, claro, a veces me encuentro con grabaciones como la del pianista húngaro András Schiff de las Variaciones Goldberg o con pequeñas joyas como la que hoy propongo. Se trata de un arreglo del andante de la Sonata nº 4 para órgano en Mi menor, BWV 528 de J. S. Bach. El pianista es Víkingur Ólaffsson, un extraordinario intérprete islandés formado en la prestigiosa Juilliard School de Nueva York.
Si algo me ha llamado poderosamente la atención es la eterna suavidad y el regocijo y gusto en todas y cada una de las notas sin perder de vista el conjunto de la obra. Víkingur acaricia las teclas con firmeza y pulsación mesurada, con ternura y determinación, con una ambivalencia que es nuestro propio sentimiento. A mí me hace latir el corazón al unísono de esta música.
Con el fin de poder comparar cómo suena esta sonata al piano y al órgano, instrumento para el cual fue escrita, acompaño un vídeo con una preciosa interpretación de la misma pieza y mismo movimiento por parte de la joven organista lituana Karolina Juodelyte en el órgano de la iglesia de la Santa Cruz, en Detmold (Alemania).
Espero que mi sensación de paz sea compartida.
domingo, 30 de enero de 2022
Variaciones Goldberg
En la entrada anterior ya he hablado de uno de mis descubrimientos musicales: el clave. Y más aún cuando el clavecinista es Jean Rondeau. Pues bien, en esta ocasión no interpreta una obra del Padre Soler, sino del gran Johann Sebastian Bach: las Variaciones Goldberg (Veränderungen Goldberg BWV 988); obra completada en 1741 cuando el compositor era cantor en la iglesia de Santo Tomás de Leipzig.
La obra debe su nombre al clavecinista y discípulo de Bach Johann Gottlieb Goldberg. En realidad, aunque a los profanos musicales nos cueste creerlo, se trata de una serie de "ejercicios para teclado" encargados a Bach por el conde Hermann Carl von Keyserlingk con el objeto de que Goldberg, clavecinista de su corte, lo entretuviese con esta obra las largas noches de insomnio.
Obviamente, existen muchas versiones de las Variaciones Goldberg, sobre todo al piano. A mí me gustan especialmente la de Andras Schiff y la de Glenn Gould. Pero una vez escuchada la versión al clave que ahora propongo, me parece tan apabulladamente bella, compleja, completa e increíble, que la prefiero sobre las demás, sin que ello, obviamente, vaya en detrimento de las demás versiones de grandes intérpretes.
Espero que, al igual que me ocurre a mí, esta música se os meta en los oídos y la escuchéis hasta cuando no la oigáis.