viernes, 30 de mayo de 2025

Las Variaciones Goldberg y Víkingur Ólafsson

Érase una vez un país para nosotros remoto, en medio del Atlántico norte, con su parte más nororiental situada sólo un kilómetro al sur del círculo polar ártico. Ese país se llama Islandia, literalmente, según el nórdico antiguo, "tierra de hielo". Pues bien, en ese país nació el pianista del que hoy quiero hablaros: Víkingur Ólafsson, quien, para los que no lo conozcáis, es de todo menos gélido en su concepción musical e interpretativa al piano.

El pasado jueves 29 de mayo tuve la oportunidad de escucharlo de nuevo en vivo en el Auditorio Nacional, en Madrid. Esta vez traía en su repertorio obras de Bach, Beethoven y Schubert, estableciendo un juego con las tonalidades de Mi mayor y Mi menor. 80 minutos sin descanso, sin levantarse de la banqueta del piano, metido en la música, extasiado en la música, destilando música y emoción. Fue una experiencia absolutamente formidable, un verdadero ejercicio de concentración, disfrute y abandono en sus manos hasta caer rendidos a la evidencia del absoluto poder espiritual de la música.

En una entrada anterior (Bach al piano y al órgano) ya tuve la ocasión de hablaros un poco de este pianista nacido el 14 de febrero de 1984. A mí personalmente me parece que tiene una musicalidad fuera de serie y un control del instrumento absolutamente magistral. Toca totalmente relajado y concentrado, interpreta para sí mismo, sabedor de que cada auditorio, cada sonoridad es única y que la música se va configurando y adaptando según las características del piano, las condiciones de temperatura y humedad, la forma de la sala de conciertos, el estado de ánimo y, cómo no, al público. Todo ello se conjunta y da como resultado una experiencia única de plenitud musical que, para mí, absoluto palurdo musical, es una de las mejores sensaciones que se pueden tener en la vida.

Como el concierto del pasado 29 de mayo todavía no existe en ninguna grabación, os traigo hoy una pequeña parte de las Variaciones Goldberg BWV 988, completadas en 1741 por Johann Sebastian Bach. En su última gira, Víkingur Ólafsson, ofreció uno de cuyos primeros conciertos en el Auditorio Nacional de Música, en Madrid, el 7 de noviembre de 2023. Fue un evento absolutamente paroxístico para mí. Tuve la enorme suerte, además, de poder acudir con mi mujer. Aquí os presento el comienzo de dicha obra, el Aria. También os dejo un enlace en el que poder escuchar la obra completa en diferentes plataformas: https://dg.lnk.to/vikingur-goldberg 

Espero sinceramente que disfrutéis como yo, o más (si es que eso es posible).

domingo, 25 de mayo de 2025

Rajmáninov, piano, sensibilidad y superación

Uno de los conciertos para piano más interpretados es el que a principios del siglo XX escribió el compositor y pianista ruso Serguéi Rajmáninov: el Concierto para piano Nº 2, Op. 18 en do menor. Entre el otoño de 1900 y el mes de abril de 1901 escribió esta obra que hoy os presento. 

Cuando escuché por primera vez este concierto, aun sin saber nada de cómo fue concebido, pude sentir el como propia la bellísima melodía, la rabia, las ganas por salir adelante y la restauración del orden interno que supuso para el compositor. Y es que Rajmáninov, tras el estreno de su Sinfonía Nº 1 en 1897, debido a problemas en su vida personal y a las feroces críticas recibidas, entre otras causas, entró en una depresión oscura con la que convivió varios años. Toda la lucha contra los elementos, todo su afán por reconciliarse con la vida, toda su energía vital queda patente en este concierto desde el primer momento. La melodía es absolutamente deliciosa, a la vez caricia y energía, a la vez orden y pasión.

Por casualidad me encontré con este concierto en el universo Youtube en la interpretación que hoy traigo, grabada el 16 de julio de 2013 en el marco de los conciertos que organiza la BBC todos los años y que llevan por título BBC Proms. La orquesta es la Filarmónica de la BBC, el director es Juanjo Mena y el pianista, Nobuyuki Tsujii. Al comienzo del vídeo se ve entrar al escenario juntos, del brazo, al maestro vitoriano y al pianista japonés. Sí, Nobuyuki Tsujii es ciego. En aquel entonces tenía 25 años. ¡Y cómo siente la música! ¡Qué delicadeza y qué pasión!

Este concierto se me quedó grabado y he vuelto a él una y otra vez, sobre todo desde que el 24 de enero de este año 2025 el director Juanjo Mena anunció que tiene alzhéimer pero que seguirá trabajando. ¡Ojalá nunca se borre de su recuerdo su sensación de aquel día de 2013! En el vídeo se le ve conmovido por estar interpretando la excelsa partitura de Rajmáninov con aquel chico japonés maestro en arte y superación. Ocho mil personas aplaudiendo en un Royal Albert Hall de Londres abarrotado. Se dio una conjunción difícil de alcanzar, imposible de superar. Dos músicos como la copa de un pino dando una lección de arte, sensibilidad y superación.

Espero que disfrutéis.


Por cierto, os añado también la propina que aquel 16 de julio de 2013 dio Nobuyuki Tsujii: La Campanella, el estudio para piano compuesto por Franz Liszt compuesto en su primera versión en 1838.

viernes, 23 de mayo de 2025

Música de Bach y poesía, esperanza para el día a día

El pasado 15 de mayo tuvo lugar un evento artístico-religioso de música y poesía en la zona del claustro menor del antiguo monasterio benedictino de San Bernardo (vulgo Bernardas) de Alcalá de Henares. El evento tuvo lugar en el marco de una exposición que llevó por título "Esperanza" y que se ha desarrollado entre los días 30 de abril y 18 de mayo pasados. Junto a las obras escultóricas, pictóricas y fotográficas la música de Bach para violonchelo y la poesía constituyeron el mejor ejemplo de las armas a nuestro alcance con las que podemos luchar contra la desesperanza, uno de los males de nuestro tiempo.

Como este blog pretende hablar de música, quisiera hacer especial hincapié en los seis movimientos elegidos por Paula Merino Carretero de las tres primeras suites para violonchelo de Johann Sebastian Bach. Me gustó especialmente la Gigue de la Suite nº 2 (está en 27'47''). Paula, con sus 21 años, abraza el violonchelo abrazando así la música vital del genio de Eisenach, la hace suya. La profundidad de esta Suite se hace patente en la interpretación de Paula. Obviamente, dada su juventud, tiene toda su carrera por delante, mucho que aprender, mucho que vivir, mucho que practicar, pero nadie va a tener que enseñarle el sentimiento musical, la expresividad, el hacerse una con el instrumento. Bravo, Paula.

Domine Deus

El 10 de junio de 2023 a las 19:30 horas tuvo lugar uno de esos momentos impresionantes en la propia vida en el sentido literal de la palabra: que causan impresión, y profunda. Se celebró un concierto precioso en la capilla del Palacio Real de Madrid en el que el coro de RTVE, bajo la dirección de Marc Korovitch, interpretó la Pequeña Misa Solemne, de Gioachino Rossini. Los solistas fueron Galyna Gurina, soprano, Amparo Zafra, mezzosoprano, César Arrieta, tenor, Vicente Martínez, bajo, Jorge Otero, piano, y Daniel Oyarzabal, armonio. A pesar de que me encontraba con algo de fiebre y tremendamente acatarrado disfruté de una experiencia de esas que se saborean muy pocas veces en la vida.

Toda la obra es singular, la compuso mi tocayo Rossini en 1863, cinco años antes de morir, cuando ya vivía en Francia (es por ello que la tituló Petite Misse Solennelle). Y, aunque, según dicen, ni es pequeña, ni parece una misa, sí es solemne, a mí me pareció sublime, pues el compositor puso toda su maestría musical y operística al servicio de lo sacro, es tal la belleza que el concierto se me antojó corto y, desde luego, tanto por la música, como por los intérpretes, como por el marco inigualable en el que se celebró el evento, el aspecto solemne se cumplió con creces.

Escribió Rossini al propio Dios a modo de oración: “Dios mío, aquí está esta pobre Petite Messe Solennelle. Est-ce de la musique sacrée ou une sacrée musique? Estoy hecho para la opéra-bouffe, como bien sabes. Un poco de habilidad, un poco de corazón, eso es todo. Alabado seas y permíteme ir al cielo”. G. Rossini. Passy (Francia), 1863.

De todos los números de que consta la obra uno de los más conocidos es el Domine Deus, aria para tenor que forma parte del Gloria.

Os presento aquí tres versiones. La primera se interpretó el 12.02.2023 en Colonia; el tenor es Kwon-Shik Lee, el coro es el WDR Rundfunkchor, bajo la dirección de Nicolas Fink. Esta es la versión con piano y armonio. El aria empieza en el 13'44''.


La segunda versión es la orquestal y en ella el cantante es Luciano Ganci. La grabación se efectuó en el marco del Festival de Música Sacra de 2018 de Székesfehérvár, Hungría. El director es Janos Acs.


La tercera y última de las versiones que os presento es una rareza, pues Andrea Bocelli canta una versión para órgano de Emanuelle Vianelli en la catedral de Milán en plena pandemia: el 12 de abril de 2020, domingo de Pascua. Es una versión luminosa, distinta y única. Espero que disfrutéis estas tres pequeñas maravillas.

lunes, 5 de mayo de 2025

Mi corazón se abre a tu voz (Mon coeur s'ouvre à ta voix)

Mon coeur s'ouvre à ta voix. Un comienzo precioso para un aria de las más bellas que se pueden encontrar en el repertorio operístico. 

Ciertamente, Camille Saint-Saëns cultivó todos los géneros posibles dentro de la música. no solo fue un estupendo compositor, sino también un consumado organista, director de orquesta, pianista, caricaturista, escritor, excelente matemático, interesado por la entomología, la geología, la arqueología, la botánica y, además, militar.

Pues bien, Camille Saint-Saëns, preso de una inspiración increíble compuso piezas absolutamente fantásticas, pero la música que hoy os presento es verdaderamente sublime. Pertenece a la ópera Sansón y Dalila, estrenada el 2 de diciembre de 1877. En ella, Dalila ofrece una canción de amor delicadísima a Sansón, le hace partícipe de sus sentimientos y le pide delicadamente que responda a su ternura. Él, como no podía ser de otra manera, cae rendido en sus brazos completamente conquistado. Al final la historia bíblica narrada en los capítulos 13-16 del Libro de los Jueces, no terminó de manera tan amorosa e idílica, pero siempre quedará para la historia de la música esta declaración de amor compuesta por Saint-Saëns.

La versión que se puede escuchar a continuación es de una representación de la ópera del año 2018 en Nueva York, con la Metropolitan Opera Orchestra dirigida por Mark Elmer. El papel de Dalila es interpretado por la extraordinaria mezzosoprano letona Elina Garanca (Elīna Garanča), mientras que Sansón es, en esta ocasión, el tenor francoitaliano Roberto Alagna. 

Espero que disfrutéis.