Mostrando entradas con la etiqueta ópera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ópera. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de febrero de 2026

El elixir de amor

Cuando el 12 de mayo de 1832 fue estrenada la ópera L'elisir d'amore, de Gaetano Donizetti nadie podía sospechar que alguien como yo estuviera escribiendo sobre ella por San Valentín. Pero, francamente, se me ocurren muy pocas referencias operísticas mejores al amor sencillo que lo expresado en la famosísima aria para tenor Una furtiva lacrima.

En la ópera encontramos superficialidad y banalidad en Adina, la protagonista, vulgaridad en el sargento Belcore, astucia y engaño en el embaucador Dulcamara, además de otros vicios humanos dignos de cualquier catálogo de maldades del alma. Pero entre todos ellos surge la presencia de Nemorino, sencillo aldeano capaz de sentir y amar como nadie. Éste, en la octava escena del segundo acto, canta el aria mencionada antes, Una furtiva lacrima, en la que asistimos desde el principio hasta el final a una de las certezas amorosas más famosas de la historia de la música. El libreto de Felice Romani se funde con la partitura de Donizetti en una suerte de pálpito continuo que va elevando al oyente hasta provocar el llanto.

Para ponernos en contexto, Nemorino, enamorado de Adina, una rica terrateniente, compra un supuesto elixir de amor al charlatán doctor Dulcamara, convencido de poder así conquistar su inalcanzable corazón. No obstante, el bebedizo parece no surtir efecto, ya que Adina anuncia su compromiso con el descarado y vulgar sargento Belcore. Entonces, Nemorino, preso de la desesperación se alista como soldado en el regimiento del sargento para conseguir dinero para otra dosis de la bebida milagrosa, que en realidad es vino. Paralelamente, muere un tío del aldeano, dejándole gran fortuna, lo que llega a oídos de las muchachas del pueblo, quienes empiezan a acosarlo y a coquetear con él, lo que el ingenuo campesino interpreta como una señal de que el elixir está funcionando. Adina, entonces, ve a Nemorino rodeado de mujeres y bajo los efectos del vino y piensa que él se ha olvidado de ella, se enternece y se da cuenta de cuánto él la amaba.

En ese contexto, Nemorino aparece después solo en escena, reflexionando sobre el significado de una lágrima que había visto en los ojos de Adina, que para él alcanza todo el significado de ella lo ama verdaderamente.

Para saber cuál es el fin de la historia, lo mejor es ver la ópera completa (lo cual es una delicia). Pero yo no puedo terminar mi pequeño comentario de hoy sin ofreceros la letra de Una furtiva lacrima, tanto en italiano, como en la traducción al castellano que se puede encontrar en ariastraducidas.blogspot.com:

Texto original en italiano:

Una furtiva lacrima
negli occhi suoi spuntò:
Quelle festose giovani
invidiar sembrò.
Che più cercando io vò?
M'ama! Sì, m'ama. Lo vedo, lo vedo.

Un solo istante i palpiti
del suo bel cor sentir!
I miei sospir confondere
per poco a' suoi sospir!
I palpiti sentir,
confondere i miei coi suoi sospir...
Cielo! Si può morir!
Di più non chiedo, non chiedo.

Ah, cielo! Si può morir
Di più non chiedo.
Si può morir, Si può morir d'amor.

Traducción en español:

Una lágrima furtiva
Brotó de sus ojos.
Parecía envidiar
a aquellas alegres jovencitas.
¿Qué más puedo pedir?
¡Me ama! ¡Sí, me ama! Lo veo, lo veo.

¡Sentir sólo un instante el latido
de su hermoso corazón!
¡Mis suspiros con los suyos
casi fundir!
Sus latidos sentir,
nuestros suspiros fundir...
¡Dios! ¡Ya puedo morir!
No pido más.

¡Ay, Cielo! ¡Ya puedo morir!
No pido más.
Ya puedo morir… morir de amor.

Y, como no podía ser de otra manera, os traigo aquí dos versiones de esta maravillosa aria en la voz del inconfundible Luciano Pavarotti y del extraordinario Rolando Villazón. ¡Que disfrutéis!


miércoles, 25 de junio de 2025

Teneste la promessa. Addio del pasato. La Traviata de Netrebko

Fue en diciembre de 1994 cuando asistí por primera vez a la ópera. Fue algo mágico, un rompimiento de esquemas, una especie de catarsis, un disfrute absoluto. Entre todas las arias hubo una que me impactó aquella noche en la Staatsoper de Múnich. Ese aria no era otra sino la que hoy os presento y comienza con un recitativo precioso: "Teneste la promessa ...". La ópera era la imprescindible Traviata, de Giuseppe Verdi.

Mucho se ha escrito sobre esta ópera, hay muchos datos técnicos e históricos consultables en numerosas fuentes, pero yo voy a recordar solo unos pocos necesarios, para pasar a contar por qué traigo a este blog esta obra de arte.

La Traviata es una ópera en tres actos que compuso Giuseppe Verdi con libreto de Francesco Maria Piave y está basada en la novela La dama de las camelias, de Alejandro Dumas (hijo). Fue estrenada en el tratro La Fenice, de Venecia, el 6 de marzo de 1853.

Esta ópera, quizá por ser la más representada en el mundo hasta la fecha, tiene momentos archiconocidos por todos, aunque no sean amantes de la música, como el famoso brindis del primer acto. Pero a mí, como he dicho antes, la parte que más me impactó en mi corazón musical novato se hizo esperar hasta la escena cuarta del acto tercero; comienza con el recitativo Teneste la promessa y continua con el aria Addio del pasato, en la que Violetta Valéry, una rica cortesana parisina que había disfrutado de todos los placeres a lo largo de su vida, por primera vez se ve atrapada por una muerte por tuberculosis que la acecha cada vez más cerca, mientras experimenta el amor de Alfredo Germont. Pero ya es tarde, ya no le queda tiempo de vida, pero sí que está a tiempo de redimirse, de vivir ese amor intensamente, desesperadamente, mientras se despide de su vida pasada y, muchas veces, malgastada.

La interpretación que os propongo es la que tuvo lugar hace ahora veinte años, en agosto, en el Festival de Salzburgo de 2005. En los papeles principales, Violetta es la gran Anna Netrebko; Alfredo, el extraordinario Rolando Villazón; Carlo Rizzi dirige la Orquesta Filarmónica de Viena. El resultado es fresco, vibrante y, cómo no, dramático. Sé que han sido muchas, muy conocidas y estupendas las sopranos que han interpretado el papel, pero a mí me encanta el magnetismo y la credibilidad que desprende Anna Netrebko. Uno no puede apartar los ojos de ella, uno ríe con ella, siente con ella y llora con ella. Es absolutamente formidable. A ver qué pensáis.

Os acompaño el texto original en italiano y la traducción que se puede encontrar en kareol.es:


lunes, 5 de mayo de 2025

Mi corazón se abre a tu voz (Mon coeur s'ouvre à ta voix)

Mon coeur s'ouvre à ta voix. Un comienzo precioso para un aria de las más bellas que se pueden encontrar en el repertorio operístico. 

Ciertamente, Camille Saint-Saëns cultivó todos los géneros posibles dentro de la música. no solo fue un estupendo compositor, sino también un consumado organista, director de orquesta, pianista, caricaturista, escritor, excelente matemático, interesado por la entomología, la geología, la arqueología, la botánica y, además, militar.

Pues bien, Camille Saint-Saëns, preso de una inspiración increíble compuso piezas absolutamente fantásticas, pero la música que hoy os presento es verdaderamente sublime. Pertenece a la ópera Sansón y Dalila, estrenada el 2 de diciembre de 1877. En ella, Dalila ofrece una canción de amor delicadísima a Sansón, le hace partícipe de sus sentimientos y le pide delicadamente que responda a su ternura. Él, como no podía ser de otra manera, cae rendido en sus brazos completamente conquistado. Al final la historia bíblica narrada en los capítulos 13-16 del Libro de los Jueces, no terminó de manera tan amorosa e idílica, pero siempre quedará para la historia de la música esta declaración de amor compuesta por Saint-Saëns.

La versión que se puede escuchar a continuación es de una representación de la ópera del año 2018 en Nueva York, con la Metropolitan Opera Orchestra dirigida por Mark Elmer. El papel de Dalila es interpretado por la extraordinaria mezzosoprano letona Elina Garanca (Elīna Garanča), mientras que Sansón es, en esta ocasión, el tenor francoitaliano Roberto Alagna. 

Espero que disfrutéis.