martes, 8 de julio de 2025

Pasión al dirigir. Alondra de la Parra y Valery Gergiev

A mí, que nunca he tenido educación musical, siempre me ha llamado poderosamente la atención el papel del director de orquesta. Sinceramente, cuando empecé a adentrarme en el mundo de la llamada música clásica no tenía ni idea de cuál era ese papel. Si los músicos son profesionales, conocen y han estudiado la partitura, han ensayado juntos y por separado y han logrado conjuntarse, ¿para qué les hace falta alguien que los dirija? Además, cuando hace años vi un vídeo con una interpretación estupenda del Concierto de Brandemburgo nº 3 en Sol mayor BWV 1048  de J.S. Bach me di cuenta de que no había director. Después me enteré de que en la música barroca a veces no lo hay. Total, que la confusión en mi cabeza era total.

Busqué información sobre el papel del director y, básicamente, éste consiste en interpretar y conseguir transmitir la visión musical del compositor y de la obra tanto a los músicos como a la audiencia. Se trata, pues, de conseguir la mayor cohesión y comunión musical. 

Todo esto lo entendí mejor a base de ver vídeos y de asistir a conciertos. Además, hay algunas grabaciones de cómo diferentes directores preparan las obras con la orquesta, cómo hacen matizaciones, precisiones, cómo conjuntan a todos los músicos, etc. En suma, no se trata de salir al escenario, abrir los brazos con una batuta en una de las manos y gesticular hasta que acabe la obra. Todo director o directora que se precie tiene que tener un conocimiento profundo de la obra a interpretar, saber qué pretende conseguir, cómo es el auditorio y qué pretendía transmitir el compositor. Mucho estudio, sí, y diferentes maneras de abordar la profesión.

Hoy traigo a este blog dos ejemplos de pasión a la hora de dirigir, dos conceptos distintos pero exultantes. La mexicana Alondra de la Parra nos muestra en el primer vídeo qué significa controlar la partitura y saber transmitir a sus músicos qué pretende. ¡Y vaya si transmite! Es un concierto vibrante, elegante y majestuoso que no me canso de escuchar y es ni más ni menos que la Sinfonía nº 5 en Mi menor de Tchaikovsky. La maestra mexicana dirige, en su despedida como directora titular, a la Orquesta Sinfónica de Queensland (fue la primera mujer en dirigir una orquesta en Australia).

El segundo vídeo nos muestra al gran maestro Valery Gergiev en estado puro, interpretando Scheherezade, poema sinfónico op. 35, de Nikolai Rimsky Korsakov, dirigiendo la Orquesta Filarmónica de Viena. Su gestualidad, su expresividad, incluso su aparente excentricidad, hacen de él una referencia en la dirección de orquesta.

Espero que os gusten los vídeos seleccionados. A mí me parecen dos estilos de dirección muy enriquecedores. Si la música debe transmitir las pasiones humanas, tanto Alondra de la Parra como Valery Gergiev contribuyen a ello.

domingo, 6 de julio de 2025

El trombón. ¡Qué maravilla de expresividad!

En una orquesta hay instrumentos bastante desconocidos para el gran público. Generalmente conocemos los instrumentos solistas o, mejor dicho, aquellos para los que se han compuesto más obras somo solistas. Pues bien, hay otros instrumentos con una expresividad maravillosa que generalmente nos pasan desapercibidos. uno de ellos es el trombón de varas, del que, por cierto, hay varios tipos, aunque hoy me voy a centrar en el más común: el trombón tenor.

El trombón es un instrumento de viento metal, generalmente de latón, cuyo sonido se produce por la vibración de los labios del intérprete en la boquilla a partir de la columna de aire. La longitud de ésta se puede regular en la vara, que tiene hasta siete posiciones, de tal manera que, cuanto más se alarga la columna de aire, más grave es el sonido resultante. Vamos, que resulta casi milagroso cómo puede ser a la vez un instrumento tan potente y tan delicado y dulce. Y, aunque algunos trombones tienen válvulas, la inmensa mayoría de ellos se controlan con la presión de los labios, el aire insuflado en la boquilla y el dominio de la vara.

Hoy os traigo a este blog tres obras en las que el trombón es protagonista. La primera es Tuba mirum, una parte del Réquiem en Re menor KV 626 de Mozart. Nuestro instrumento representa la llamada de la trompeta del Juicio Final, solemne, divino y lleno de dramatismo y misericordia, con una intensidad emocional realmente fantástica. Los intérpretes son la Orquesta Filarmonía de Sevilla, bajo la dirección de Francisco Javier Torres Simón. El trombonista es Juan Diego Poli Ramírez y las voces solistas son: David Lagares (bajo), Diego Morales (tenor), Irene Román (soprano) y José Carrión (contratenor).


La segunda obra es el Concierto para trombón y banda en Si bemol mayor que Nikolai Rimsky-Korsakov escribió en 1877. Se trata de un concierto cautivador y vibrante con una majestuosa introducción y partes realmente conmovedoras, en el que se muestran todas las capacidades técnicas y expresivas del trombón. 

Los intérpretes son la Agrupación Musical Sauces, bajo la batuta de Andrés Pérez Bernabé, y el estupendo y joven trombonista cartagenero José Manuel Parrón García. Su solo de trombón que comienza hacia el minuto 10 es maravilloso.


Para terminar, os ofrezco una guinda de poco más de quince minutos de duración: el Concierto para trombón y orquesta en Mi bemol mayor de Ferdinand David. Cuesta pensar que el compositor hamburgués era un virtuoso del violín y no del trombón, la verdad. Os presento una versión que a mí personalmente me encanta, que no es otra sino la de la Orquesta Sinfónica de Wuppertal bajo la dirección de Patrick Hahn. El trombonista es, como en los otros dos vídeos que os he presentado, un español. En este caso se trata de Roberto de la Guía Martínez, albaceteño de treinta años y trombón solista de la Konzerthaus de Berlín, ahí es nada. Espero sinceramente que disfrutéis como yo, especialmente del segundo movimiento, de una intimidad sobrecogedora.

miércoles, 25 de junio de 2025

Teneste la promessa. Addio del pasato. La Traviata de Netrebko

Fue en diciembre de 1994 cuando asistí por primera vez a la ópera. Fue algo mágico, un rompimiento de esquemas, una especie de catarsis, un disfrute absoluto. Entre todas las arias hubo una que me impactó aquella noche en la Staatsoper de Múnich. Ese aria no era otra sino la que hoy os presento y comienza con un recitativo precioso: "Teneste la promessa ...". La ópera era la imprescindible Traviata, de Giuseppe Verdi.

Mucho se ha escrito sobre esta ópera, hay muchos datos técnicos e históricos consultables en numerosas fuentes, pero yo voy a recordar solo unos pocos necesarios, para pasar a contar por qué traigo a este blog esta obra de arte.

La Traviata es una ópera en tres actos que compuso Giuseppe Verdi con libreto de Francesco Maria Piave y está basada en la novela La dama de las camelias, de Alejandro Dumas (hijo). Fue estrenada en el tratro La Fenice, de Venecia, el 6 de marzo de 1853.

Esta ópera, quizá por ser la más representada en el mundo hasta la fecha, tiene momentos archiconocidos por todos, aunque no sean amantes de la música, como el famoso brindis del primer acto. Pero a mí, como he dicho antes, la parte que más me impactó en mi corazón musical novato se hizo esperar hasta la escena cuarta del acto tercero; comienza con el recitativo Teneste la promessa y continua con el aria Addio del pasato, en la que Violetta Valéry, una rica cortesana parisina que había disfrutado de todos los placeres a lo largo de su vida, por primera vez se ve atrapada por una muerte por tuberculosis que la acecha cada vez más cerca, mientras experimenta el amor de Alfredo Germont. Pero ya es tarde, ya no le queda tiempo de vida, pero sí que está a tiempo de redimirse, de vivir ese amor intensamente, desesperadamente, mientras se despide de su vida pasada y, muchas veces, malgastada.

La interpretación que os propongo es la que tuvo lugar hace ahora veinte años, en agosto, en el Festival de Salzburgo de 2005. En los papeles principales, Violetta es la gran Anna Netrebko; Alfredo, el extraordinario Rolando Villazón; Carlo Rizzi dirige la Orquesta Filarmónica de Viena. El resultado es fresco, vibrante y, cómo no, dramático. Sé que han sido muchas, muy conocidas y estupendas las sopranos que han interpretado el papel, pero a mí me encanta el magnetismo y la credibilidad que desprende Anna Netrebko. Uno no puede apartar los ojos de ella, uno ríe con ella, siente con ella y llora con ella. Es absolutamente formidable. A ver qué pensáis.

Os acompaño el texto original en italiano y la traducción que se puede encontrar en kareol.es:


viernes, 30 de mayo de 2025

Las Variaciones Goldberg y Víkingur Ólafsson

Érase una vez un país para nosotros remoto, en medio del Atlántico norte, con su parte más nororiental situada sólo un kilómetro al sur del círculo polar ártico. Ese país se llama Islandia, literalmente, según el nórdico antiguo, "tierra de hielo". Pues bien, en ese país nació el pianista del que hoy quiero hablaros: Víkingur Ólafsson, quien, para los que no lo conozcáis, es de todo menos gélido en su concepción musical e interpretativa al piano.

El pasado jueves 29 de mayo tuve la oportunidad de escucharlo de nuevo en vivo en el Auditorio Nacional, en Madrid. Esta vez traía en su repertorio obras de Bach, Beethoven y Schubert, estableciendo un juego con las tonalidades de Mi mayor y Mi menor. 80 minutos sin descanso, sin levantarse de la banqueta del piano, metido en la música, extasiado en la música, destilando música y emoción. Fue una experiencia absolutamente formidable, un verdadero ejercicio de concentración, disfrute y abandono en sus manos hasta caer rendidos a la evidencia del absoluto poder espiritual de la música.

En una entrada anterior (Bach al piano y al órgano) ya tuve la ocasión de hablaros un poco de este pianista nacido el 14 de febrero de 1984. A mí personalmente me parece que tiene una musicalidad fuera de serie y un control del instrumento absolutamente magistral. Toca totalmente relajado y concentrado, interpreta para sí mismo, sabedor de que cada auditorio, cada sonoridad es única y que la música se va configurando y adaptando según las características del piano, las condiciones de temperatura y humedad, la forma de la sala de conciertos, el estado de ánimo y, cómo no, al público. Todo ello se conjunta y da como resultado una experiencia única de plenitud musical que, para mí, absoluto palurdo musical, es una de las mejores sensaciones que se pueden tener en la vida.

Como el concierto del pasado 29 de mayo todavía no existe en ninguna grabación, os traigo hoy una pequeña parte de las Variaciones Goldberg BWV 988, completadas en 1741 por Johann Sebastian Bach. En su última gira, Víkingur Ólafsson, ofreció uno de cuyos primeros conciertos en el Auditorio Nacional de Música, en Madrid, el 7 de noviembre de 2023. Fue un evento absolutamente paroxístico para mí. Tuve la enorme suerte, además, de poder acudir con mi mujer. Aquí os presento el comienzo de dicha obra, el Aria. También os dejo un enlace en el que poder escuchar la obra completa en diferentes plataformas: https://dg.lnk.to/vikingur-goldberg 

Espero sinceramente que disfrutéis como yo, o más (si es que eso es posible).

domingo, 25 de mayo de 2025

Rajmáninov, piano, sensibilidad y superación

Uno de los conciertos para piano más interpretados es el que a principios del siglo XX escribió el compositor y pianista ruso Serguéi Rajmáninov: el Concierto para piano Nº 2, Op. 18 en do menor. Entre el otoño de 1900 y el mes de abril de 1901 escribió esta obra que hoy os presento. 

Cuando escuché por primera vez este concierto, aun sin saber nada de cómo fue concebido, pude sentir el como propia la bellísima melodía, la rabia, las ganas por salir adelante y la restauración del orden interno que supuso para el compositor. Y es que Rajmáninov, tras el estreno de su Sinfonía Nº 1 en 1897, debido a problemas en su vida personal y a las feroces críticas recibidas, entre otras causas, entró en una depresión oscura con la que convivió varios años. Toda la lucha contra los elementos, todo su afán por reconciliarse con la vida, toda su energía vital queda patente en este concierto desde el primer momento. La melodía es absolutamente deliciosa, a la vez caricia y energía, a la vez orden y pasión.

Por casualidad me encontré con este concierto en el universo Youtube en la interpretación que hoy traigo, grabada el 16 de julio de 2013 en el marco de los conciertos que organiza la BBC todos los años y que llevan por título BBC Proms. La orquesta es la Filarmónica de la BBC, el director es Juanjo Mena y el pianista, Nobuyuki Tsujii. Al comienzo del vídeo se ve entrar al escenario juntos, del brazo, al maestro vitoriano y al pianista japonés. Sí, Nobuyuki Tsujii es ciego. En aquel entonces tenía 25 años. ¡Y cómo siente la música! ¡Qué delicadeza y qué pasión!

Este concierto se me quedó grabado y he vuelto a él una y otra vez, sobre todo desde que el 24 de enero de este año 2025 el director Juanjo Mena anunció que tiene alzhéimer pero que seguirá trabajando. ¡Ojalá nunca se borre de su recuerdo su sensación de aquel día de 2013! En el vídeo se le ve conmovido por estar interpretando la excelsa partitura de Rajmáninov con aquel chico japonés maestro en arte y superación. Ocho mil personas aplaudiendo en un Royal Albert Hall de Londres abarrotado. Se dio una conjunción difícil de alcanzar, imposible de superar. Dos músicos como la copa de un pino dando una lección de arte, sensibilidad y superación.

Espero que disfrutéis.


Por cierto, os añado también la propina que aquel 16 de julio de 2013 dio Nobuyuki Tsujii: La Campanella, el estudio para piano compuesto por Franz Liszt compuesto en su primera versión en 1838.

viernes, 23 de mayo de 2025

Música de Bach y poesía, esperanza para el día a día

El pasado 15 de mayo tuvo lugar un evento artístico-religioso de música y poesía en la zona del claustro menor del antiguo monasterio benedictino de San Bernardo (vulgo Bernardas) de Alcalá de Henares. El evento tuvo lugar en el marco de una exposición que llevó por título "Esperanza" y que se ha desarrollado entre los días 30 de abril y 18 de mayo pasados. Junto a las obras escultóricas, pictóricas y fotográficas la música de Bach para violonchelo y la poesía constituyeron el mejor ejemplo de las armas a nuestro alcance con las que podemos luchar contra la desesperanza, uno de los males de nuestro tiempo.

Como este blog pretende hablar de música, quisiera hacer especial hincapié en los seis movimientos elegidos por Paula Merino Carretero de las tres primeras suites para violonchelo de Johann Sebastian Bach. Me gustó especialmente la Gigue de la Suite nº 2 (está en 27'47''). Paula, con sus 21 años, abraza el violonchelo abrazando así la música vital del genio de Eisenach, la hace suya. La profundidad de esta Suite se hace patente en la interpretación de Paula. Obviamente, dada su juventud, tiene toda su carrera por delante, mucho que aprender, mucho que vivir, mucho que practicar, pero nadie va a tener que enseñarle el sentimiento musical, la expresividad, el hacerse una con el instrumento. Bravo, Paula.

Domine Deus

El 10 de junio de 2023 a las 19:30 horas tuvo lugar uno de esos momentos impresionantes en la propia vida en el sentido literal de la palabra: que causan impresión, y profunda. Se celebró un concierto precioso en la capilla del Palacio Real de Madrid en el que el coro de RTVE, bajo la dirección de Marc Korovitch, interpretó la Pequeña Misa Solemne, de Gioachino Rossini. Los solistas fueron Galyna Gurina, soprano, Amparo Zafra, mezzosoprano, César Arrieta, tenor, Vicente Martínez, bajo, Jorge Otero, piano, y Daniel Oyarzabal, armonio. A pesar de que me encontraba con algo de fiebre y tremendamente acatarrado disfruté de una experiencia de esas que se saborean muy pocas veces en la vida.

Toda la obra es singular, la compuso mi tocayo Rossini en 1863, cinco años antes de morir, cuando ya vivía en Francia (es por ello que la tituló Petite Misse Solennelle). Y, aunque, según dicen, ni es pequeña, ni parece una misa, sí es solemne, a mí me pareció sublime, pues el compositor puso toda su maestría musical y operística al servicio de lo sacro, es tal la belleza que el concierto se me antojó corto y, desde luego, tanto por la música, como por los intérpretes, como por el marco inigualable en el que se celebró el evento, el aspecto solemne se cumplió con creces.

Escribió Rossini al propio Dios a modo de oración: “Dios mío, aquí está esta pobre Petite Messe Solennelle. Est-ce de la musique sacrée ou une sacrée musique? Estoy hecho para la opéra-bouffe, como bien sabes. Un poco de habilidad, un poco de corazón, eso es todo. Alabado seas y permíteme ir al cielo”. G. Rossini. Passy (Francia), 1863.

De todos los números de que consta la obra uno de los más conocidos es el Domine Deus, aria para tenor que forma parte del Gloria.

Os presento aquí tres versiones. La primera se interpretó el 12.02.2023 en Colonia; el tenor es Kwon-Shik Lee, el coro es el WDR Rundfunkchor, bajo la dirección de Nicolas Fink. Esta es la versión con piano y armonio. El aria empieza en el 13'44''.


La segunda versión es la orquestal y en ella el cantante es Luciano Ganci. La grabación se efectuó en el marco del Festival de Música Sacra de 2018 de Székesfehérvár, Hungría. El director es Janos Acs.


La tercera y última de las versiones que os presento es una rareza, pues Andrea Bocelli canta una versión para órgano de Emanuelle Vianelli en la catedral de Milán en plena pandemia: el 12 de abril de 2020, domingo de Pascua. Es una versión luminosa, distinta y única. Espero que disfrutéis estas tres pequeñas maravillas.

lunes, 5 de mayo de 2025

Mi corazón se abre a tu voz (Mon coeur s'ouvre à ta voix)

Mon coeur s'ouvre à ta voix. Un comienzo precioso para un aria de las más bellas que se pueden encontrar en el repertorio operístico. 

Ciertamente, Camille Saint-Saëns cultivó todos los géneros posibles dentro de la música. no solo fue un estupendo compositor, sino también un consumado organista, director de orquesta, pianista, caricaturista, escritor, excelente matemático, interesado por la entomología, la geología, la arqueología, la botánica y, además, militar.

Pues bien, Camille Saint-Saëns, preso de una inspiración increíble compuso piezas absolutamente fantásticas, pero la música que hoy os presento es verdaderamente sublime. Pertenece a la ópera Sansón y Dalila, estrenada el 2 de diciembre de 1877. En ella, Dalila ofrece una canción de amor delicadísima a Sansón, le hace partícipe de sus sentimientos y le pide delicadamente que responda a su ternura. Él, como no podía ser de otra manera, cae rendido en sus brazos completamente conquistado. Al final la historia bíblica narrada en los capítulos 13-16 del Libro de los Jueces, no terminó de manera tan amorosa e idílica, pero siempre quedará para la historia de la música esta declaración de amor compuesta por Saint-Saëns.

La versión que se puede escuchar a continuación es de una representación de la ópera del año 2018 en Nueva York, con la Metropolitan Opera Orchestra dirigida por Mark Elmer. El papel de Dalila es interpretado por la extraordinaria mezzosoprano letona Elina Garanca (Elīna Garanča), mientras que Sansón es, en esta ocasión, el tenor francoitaliano Roberto Alagna. 

Espero que disfrutéis.

domingo, 27 de abril de 2025

Et incarnatus est

En 2013, al poco de haber sido nombrado Papa, el difunto Francisco concedió una entrevista al padre Antonio Spadaro, editor del periódico jesuita La Civiltà Cattolica. En dicha entrevista el pontífice hablaba de sus gustos musicales y destacaba un compositor, Mozart, y una obra: "Et incarnatus est", que forma parte de su Gran Misa en do menor K 427/417a. El Papa Francisco se limitó a decir de ella: "Es inigualable; ¡te eleva hacia Dios!"

Es muy difícil decir más con menos palabras. Puede tener que ver con el hecho de que el propio Mozart dejó la obra inacabada, pues falta parte de la instrumentación; además el Credo está incompleto, pues solo está compuesto justamente hasta los versos "Et incarnatus est de Spiritu Sancto / ex Maria virgine: et homo factus est". Asimismo, falta por completo el Agnus Dei. Me gusta suponer que el propio genio de Salzburgo no quisiera añadir nada más, consciente de la dificultad de llegar a cotas más elevadas de acceso a Dios por la música.

A modo de pequeñísimo homenaje, quiero proponer hoy la escucha de esta obra en la versión del Concierto de Adviento de 2019 desde la Frauenkirche de Dresde. Interpretan la soprano suiza Regula Mühlemann y la Staatskapelle de dicha ciudad alemana, bajo la dirección de Alondra de la Parra. Una versión, a mi juicio magnífica, que quiero que sirva de homenaje a un buen hombre: el Papa Francisco. D.E.P.

lunes, 14 de abril de 2025

Oratorium Festo Paschali de Johann Sebastian Bach

Este año se cumplen 300 del nacimiento de la que, seguramente, ha sido hasta el momento la mejor obra musical escrita para conmemorar la Pascua.

Leipzig, 1 de abril de 1725, domingo de Pascua. Los fieles congregados en la iglesia de Santo Tomás escuchan este oratorio dos días después de, igual que había sucedido en 1724, escucharan la Pasión según San Juan. Está basado en la cantata profana Entfliehet, verschwindet, entweichet, ihr Sorgen BWV 249a, estrenada ese mismo año, cuya partitura se ha perdido, no así el libreto. El texto de este Oratorio de Pascua BWV 249 es probablemente de Picander, pseudónimo de Christian Friedrich Henrici, colaborador de Bach en sus cantatas escritas en Leipzig.

Pero más allá de los meros datos, que se pueden encontrar en cualquier lugar y probablemente mejor redactados que aquí, lo que ahora me interesa es proponer que nos recreemos en el aspecto festivo que recorre todo este oratorio. Muchas veces se piensa que la Semana Santa es un periodo triste del año, porque en nuestra sociedad tendemos seguramente a confundir tristeza con reflexión. Parece que cuando se es reflexivo se es también triste y aburrido. Pues bien, después del Viernes Santo viene la Vigilia del Sábado Santo y el Domingo de Pascua, momento para el que este oratorio está pensado como momento exultante en el que la contemplación y la reflexión se ven sacudidas por un sentimiento de júbilo y de vida. Eso es justamente lo que transmite este maravillosa obra.

La versión que os presento aquí es la de la Netherlands Bach Society, con Jos van Veldhoven como director. Está grabada el 23 de mayo de 2017 en una iglesia de Amsterdam, pues no nos olvidemos de que el Oratorio de Pascua fue pensado para ser escuchado en una iglesia. 

Espero que nos dejemos llevar por esta extraordinaria música, fruto del genio de Johann Sebastian Bach.