Mostrando entradas con la etiqueta Valery Gergiev. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valery Gergiev. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de octubre de 2025

Prokófiev. Danza de los caballeros

Probablemente, si Shakespeare hubiera tenido la ocasión de escuchar la música que Serguéi Prokófiev compuso para el ballet inspirado en su tragedia Romeo y Julieta habría quedado fascinado, como muchos años después nos sigue sucediendo a los que seguimos acudiendo a la obra del gran compositor ruso.

Es difícil una mayor conjunción entre texto literario y música. El contexto histórico no era el mismo, la época no era la misma, y sin embargo se da uno de esos momentos en los que uno se encuentra ante un arte que trasciende, que permite la conjunción de literatura y música, dándonos cuenta de que el texto de Shakespeare y el talento musical de Prokófiev se conjugan perfectamente. El amor siempre será un tema universal, como en el caso de Romeo y Julieta

El compositor creó un ballet de gran inspiración melódica y variedad rítmica con célebres temas principales. La obra consta de cuatro actos y trece escenas en total y es la escena 4 del acto I la más interpretada: El baile de los caballeros. En ella, Romeo y sus amigos llegan a una fiesta organizada por los Capuletos a la que no habían sido invitados. Allí el protagonista conoce a Julieta, quien se encuentra danzando. Los amigos instan a Romeo a marcharse, pero el padre de Julieta no lo ha reconocido como Montesco y le invita a quedarse. La música crea un ambiente de tensión no resuelta que vaticina el drama final de la obra con la muerte de los dos enamorados. Es vibrante, majestuosa, adaptada a las diferentes figuras ejecutadas en el ballet, pasional y dulce a la vez, y, como se ha comentado, prepara para la tragedia.

Esta joyita musical que hoy presento ha sido utilizada mucho en el cine. Es de destacar que recientemente se ha utilizado en la serie de Netflix Wednesday en un arreglo para violonchelo y ha desatado toda una serie de grabaciones con mayor o menor fortuna, lo que sin duda nos lleva a pensar en que la música de calidad es siempre actual y nos ayuda a expresar las pasiones humanas, cualesquiera que éstas sean.

El enlace de Youtube que encontráis a continuación es  la interpretación de la Orquesta Sinfónica de Londres con Valery Gergiev en la dirección. ¡Ojalá la conmovedora música de Prokófiev sirva para resolver de una vez por todas la tensión, la guerra y la destrucción entre Rusia y Ucrania!

martes, 8 de julio de 2025

Pasión al dirigir. Alondra de la Parra y Valery Gergiev

A mí, que nunca he tenido educación musical, siempre me ha llamado poderosamente la atención el papel del director de orquesta. Sinceramente, cuando empecé a adentrarme en el mundo de la llamada música clásica no tenía ni idea de cuál era ese papel. Si los músicos son profesionales, conocen y han estudiado la partitura, han ensayado juntos y por separado y han logrado conjuntarse, ¿para qué les hace falta alguien que los dirija? Además, cuando hace años vi un vídeo con una interpretación estupenda del Concierto de Brandemburgo nº 3 en Sol mayor BWV 1048  de J.S. Bach me di cuenta de que no había director. Después me enteré de que en la música barroca a veces no lo hay. Total, que la confusión en mi cabeza era total.

Busqué información sobre el papel del director y, básicamente, éste consiste en interpretar y conseguir transmitir la visión musical del compositor y de la obra tanto a los músicos como a la audiencia. Se trata, pues, de conseguir la mayor cohesión y comunión musical. 

Todo esto lo entendí mejor a base de ver vídeos y de asistir a conciertos. Además, hay algunas grabaciones de cómo diferentes directores preparan las obras con la orquesta, cómo hacen matizaciones, precisiones, cómo conjuntan a todos los músicos, etc. En suma, no se trata de salir al escenario, abrir los brazos con una batuta en una de las manos y gesticular hasta que acabe la obra. Todo director o directora que se precie tiene que tener un conocimiento profundo de la obra a interpretar, saber qué pretende conseguir, cómo es el auditorio y qué pretendía transmitir el compositor. Mucho estudio, sí, y diferentes maneras de abordar la profesión.

Hoy traigo a este blog dos ejemplos de pasión a la hora de dirigir, dos conceptos distintos pero exultantes. La mexicana Alondra de la Parra nos muestra en el primer vídeo qué significa controlar la partitura y saber transmitir a sus músicos qué pretende. ¡Y vaya si transmite! Es un concierto vibrante, elegante y majestuoso que no me canso de escuchar y es ni más ni menos que la Sinfonía nº 5 en Mi menor de Tchaikovsky. La maestra mexicana dirige, en su despedida como directora titular, a la Orquesta Sinfónica de Queensland (fue la primera mujer en dirigir una orquesta en Australia).

El segundo vídeo nos muestra al gran maestro Valery Gergiev en estado puro, interpretando Scheherezade, poema sinfónico op. 35, de Nikolai Rimsky Korsakov, dirigiendo la Orquesta Filarmónica de Viena. Su gestualidad, su expresividad, incluso su aparente excentricidad, hacen de él una referencia en la dirección de orquesta.

Espero que os gusten los vídeos seleccionados. A mí me parecen dos estilos de dirección muy enriquecedores. Si la música debe transmitir las pasiones humanas, tanto Alondra de la Parra como Valery Gergiev contribuyen a ello.