lunes, 7 de abril de 2025

Dos versiones de un concierto

Si hay un concierto para guitarra famoso en el mundo entero es el Concierto de Aranjuez, del compositor español Joaquín Rodrigo. Escrito en 1939 en París y estrenado en noviembre de 1940 en Barcelona, confronta a la guitarra con toda una orquesta pero sin diluir a la primera. De hecho, es la guitarra la que dialoga con el resto de instrumentos y con toda la orquesta, manteniendo una conversación que llega a cotas inconmensurables, como en su archiconocido segundo movimiento, el Adagio.

Además, el concierto tiene un simbolismo muy especial: el maestro Rodrigo y su mujer, la pianista y escritora turca Victoria Kamhi esperaban su primer hijo durante una estancia en Alemania, pero el niño nació muerto y Victoria estuvo a punto de morir. El compositor realiza un ejercicio introspectivo tremendo en el cual dialoga con Dios y se pasea por la rabia, la tristeza, la desesperanza y los reproches, pero al final alcanza la serenidad de espíritu, la paz interna y la serenidad para afrontar el futuro. Pues bien, todo ello se plasma magistralmente en una música viva, vibrante, que a uno le va llevando por los diversos estados de ánimo, tal y como deseaba el compositor.

Por supuesto, existen numerosísimas versiones de este concierto que hoy traigo a este blog, pero a mí hay dos que me gustan especialmente. La primera de ellas es una interpretación fantástica del gran guitarrista riojano Pablo Sáinz Villegas en el Concertgebow de Amsterdam que data del 31 de agosto de 2018. Me encanta cómo guitarra y orquesta se combinan y dialogan con pasión. La segunda versión es más rara: se trata de un arreglo del concierto para arpa y orquesta. El gran arpista francés Xavier de Maistre logra una ejecución totalmente fantástica del concierto junto a la Sinfonietta de Cracovia el 23 de noviembre de 2014.

Escuchad con detenimiento. Os haréis muchas preguntas,... y encontraréis paz.


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