Continuando con la entrada anterior, no puedo dejar de compartir el himno atribuido a Rabano Mauro, arzobispo alemán, en el año 826: Veni Creator Spiritus. Se trata de una invocación al Espíritu Santo y, por tanto, completamente relacionada con Pentecostés, pero también, como no podía ser de otra manera, con la ordenación de nuevos presbíteros y con la apertura de los cónclaves de elección de Papa, entonado para buscar la ayuda y clarividencia del Espíritu Santo.
Es un texto muy bello, en latín, que sufrió un pequeño cambio desde el Concilio Vaticano II, ya que se suprimió una séptima estrofa. Se ha conservado en canto llano de tal manera que en cada estrofa se repite la misma melodía con diferente letra.
Hasta ahora no había compartido ninguna obra de canto gregoriano, ¡y ya iba siendo hora!
No hay comentarios:
Publicar un comentario